ENSAYO DE ANÁLISIS ÉTICA · SOCIEDAD · PODER · ERA DIGITAL

Cuando obedecer
no basta.

De Núremberg a las redes sociales y la inteligencia artificial: cómo la obediencia, la conveniencia y el poder ponen a prueba nuestros principios en la sociedad contemporánea.

Mario Guido
Autor
31 octubre 2026
Fecha de publicación
19 min
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Acusados conversan durante un receso de los juicios de Núremberg en 1945Núremberg, 1945 · Archivos Nacionales de EE. UU. / USHMM · Dominio público Fuente ↗

Es fácil reconocer una injusticia cuando pertenece al pasado. Mucho más difícil es identificarla cuando aparece en las normas, costumbres y relaciones de poder que hoy damos por naturales.

Una persona afirma que solo cumplía órdenes. Otra defiende una práctica porque está autorizada por la ley. Alguien condena la conducta ajena mientras encuentra explicaciones para la propia. Los escenarios son distintos, pero comparten una pregunta: ¿cómo decidimos qué es correcto y cuánto de esa decisión depende de nuestras conveniencias?

Este ensayo reúne hechos históricos documentados, resultados de investigación y preguntas filosóficas, y los conecta con dilemas contemporáneos de la sociedad digital. No pretende reducir la conducta humana a una sola explicación ni declarar culpables a grupos enteros. Busca distinguir lo comprobado de lo interpretado y abrir un espacio para examinar nuestras contradicciones.

01 / LA OBEDIENCIA

«Solo cumplía órdenes»: una defensa que no resuelve la responsabilidad

Después de la Segunda Guerra Mundial, los procesos de Núremberg obligaron a discutir la responsabilidad de quienes participaron en crímenes de Estado siguiendo una cadena de mando. La cuestión no era si existían órdenes, sino si recibirlas eliminaba la responsabilidad por ejecutarlas.

El Principio IV de Núremberg, formulado por la Comisión de Derecho Internacional en 1950, señala que obedecer a un gobierno o superior no exime de responsabilidad internacional cuando existía realmente la posibilidad de elegir moralmente. Esa última condición importa: la libertad efectiva y la coacción deben analizarse, no darse por supuestas.

26 de 40
participantes llegaron hasta el máximo nivel simulado

En la condición descrita por Stanley Milgram en 1963. Los otros 14 interrumpieron la prueba. No hubo descargas reales al supuesto alumno.

Estudio original, 1963 ↗

En Yale, el psicólogo Stanley Milgram pidió a voluntarios que aplicaran supuestas descargas eléctricas por errores de memoria. La persona que hacía de alumno era un colaborador del experimento; los participantes no lo sabían. En la condición publicada en 1963, 26 de 40 llegaron al máximo indicado por el aparato, aunque algunos manifestaron intensa tensión emocional.

El hallazgo no permite concluir que dos tercios de la humanidad obedecerían cualquier orden, ni convierte el laboratorio en una explicación completa del nazismo. Las condiciones de los experimentos importan, y las decisiones bajo amenazas reales pueden ser muy diferentes. Sí aporta evidencia de que una autoridad percibida como legítima puede ejercer una presión poderosa sobre personas comunes.

LA PREGUNTA INCÓMODA

Si una orden perjudica a otra persona, ¿en qué momento el deber de obedecer se transforma en el deber de cuestionarla?

02 / LEY Y JUSTICIA

La esclavitud fue legal. Eso nunca la hizo justa.

La trata de esclavos, pintura histórica de François-Auguste Biard, 1840
Una obra que documenta una época, no una fotografía de los hechos. François-Auguste Biard, La trata de esclavos (1840). Obra en dominio público. Procedencia ↗

Durante siglos, distintos sistemas jurídicos reconocieron y protegieron la esclavitud. Las normas podían legitimar contratos, castigos y transacciones que hoy identificamos como graves violaciones de la dignidad humana. La existencia de esas leyes no es evidencia de su justicia: es evidencia de que una sociedad puede organizar legalmente una injusticia.

De ahí una distinción indispensable. Legalidad describe la conformidad con las normas vigentes; legitimidad plantea si una autoridad o decisión merece justificación; y moralidad pregunta por el bien, el daño y nuestros deberes con los demás. Sus respuestas pueden coincidir, pero no siempre.

La idea de que «los vencedores escriben la historia» resume una preocupación válida sobre quién dispone de archivos, instituciones y tribunas. Sin embargo, no equivale a decir que la verdad histórica sea una simple decisión del vencedor: los testimonios, las fuentes cruzadas y el trabajo crítico permiten revisar relatos oficiales. Asimismo, la selectividad de un tribunal no borra la gravedad de los crímenes que efectivamente logra probar.

Una norma puede ser vigente sin ser justa; una práctica puede ser frecuente sin ser defendible.
03 / EMPATÍA SELECTIVA

Una ardilla, una rata y una cucaracha: ¿cómo repartimos nuestra compasión?

Una rata y una ardilla fotografiadas juntas
Rata y ardilla, fotografía de Peter Pearson, CC BY-SA 2.0 (versión recortada por Zappernapper). La imagen sirve para interrogar nuestras reacciones, no para establecer que ambas situaciones siempre sean equivalentes. Créditos y licencia ↗

Imaginemos tres escenas: alguien mata una ardilla en un parque, una rata dentro de su vivienda o una cucaracha en la cocina. Muchas personas reaccionarían de forma distinta, incluso antes de conocer los detalles. La apariencia, el asco, la simpatía y la percepción del riesgo influyen en nuestros juicios.

Pero «matar es matar» describe un resultado biológico sin resolver por sí solo la evaluación ética. Hay diferencias entre actuar por diversión y proteger la salud ante una amenaza comprobable; también importan el sufrimiento, las alternativas no letales y la proporcionalidad. Una moral coherente no exige fingir que todos los contextos son idénticos: exige explicar por qué una diferencia resulta relevante.

En filosofía moral, especismo designa una forma de discriminación basada en la especie, cuestión ampliamente discutida por autores como Peter Singer. La discusión no termina con una etiqueta; comienza al preguntar si nuestros criterios se sostienen cuando cambian la apariencia y la utilidad que atribuimos al ser vivo.

04 / FE Y CONDUCTA

La virtud que se practica y la virtud que se exhibe

Las comunidades religiosas ofrecen marcos de sentido, apoyo y obligaciones morales. También pueden estar sujetas, como cualquier comunidad, a presiones de pertenencia, juicios sobre quienes están fuera y contradicciones entre lo que se predica y lo que se hace.

Se puede asistir a una ceremonia, pedir perdón y continuar haciendo daño a otras personas. Pero no sería riguroso presentar esa conducta como el sentido de la confesión católica: su enseñanza contempla arrepentimiento y propósito de enmienda. La crítica, por tanto, corresponde a una práctica incoherente, no a todas las personas creyentes ni al acto religioso en sí.

La misma pregunta alcanza a quien no profesa religión. ¿Exigimos a los demás una conducta que disculpamos en nosotros? ¿Usamos la pertenencia a una comunidad, una organización o una causa para sentirnos superiores? La hipocresía no es patrimonio de una fe; puede aparecer donde las identidades sustituyen al examen de los actos.

CRITERIO PARA EXAMINAR

¿Cambiaría nuestro juicio si la misma conducta la realizara alguien de un grupo distinto al nuestro?

05 / AUTORIDAD E IMPUNIDAD

El poder puede ordenar. El liderazgo debe responder.

Trabajadores participan en una reunión de equipo
Reunión de personal, Wiki Education Foundation, 2015. Fotografía: Frank Schulenburg; licencia CC0. Imagen contextual, no evidencia de abuso. Fuente ↗

Un jefe puede obtener obediencia mediante amenazas de despido o represalias, sin construir confianza. Un dirigente puede defender públicamente la igualdad ante la ley y después actuar como si su cargo lo exceptuara. En ambos casos, el problema no es la existencia de autoridad, sino su uso arbitrario y la ausencia de controles.

El Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo incluye dentro de la violencia y el acoso laborales comportamientos y amenazas que pueden causar daño físico, psicológico, sexual o económico. No toda decisión laboral desagradable constituye acoso; las conductas concretas y el marco jurídico aplicable deben examinarse con cuidado.

El doble rasero político sigue una lógica parecida: reclamamos una sanción rigurosa cuando la falta la comete un adversario y buscamos excepciones cuando la protagoniza alguien de nuestro grupo. Esa tendencia puede cruzar ideologías y organizaciones. Precisamente por ello son necesarios la transparencia, la rendición de cuentas, la protección frente a represalias y reglas que alcancen a quienes gobiernan.

La autoridad se recibe de un cargo; la confianza se sostiene con hechos.
06 / REDES SOCIALES

La justicia instantánea: cuando compartir es más fácil que comprobar

Una grabación de pocos segundos se vuelve viral. Miles de personas juzgan a quienes aparecen en ella sin saber qué ocurrió antes o después. Algunos exigen castigos; otros defienden a alguien únicamente porque pertenece a su grupo. Cuando llega una rectificación, rara vez viaja con la misma velocidad que la acusación.

No se trata de negar la utilidad de las redes para denunciar abusos reales: también han permitido documentarlos. El problema aparece cuando la velocidad sustituye a la verificación. Las directrices de UNESCO para la gobernanza de plataformas digitales (2023) abordan precisamente la tensión entre proteger la libertad de expresión y enfrentar la desinformación y el discurso de odio.

PREGUNTA PARA HOY

¿Compartirías una acusación sobre alguien cercano sin comprobarla? ¿Por qué sería distinto si se trata de alguien que no te agrada?

07 / TECNOLOGÍA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

«Lo decidió el sistema»: la obediencia también puede ser digital

Una organización utiliza un programa para clasificar solicitudes, seleccionar candidatos o recomendar una sanción. La pantalla muestra un resultado y alguien responde: «Así lo indicó el algoritmo». Pero un sistema informático no elimina la responsabilidad de quienes lo diseñan, contratan, entrenan o aplican.

Los resultados automatizados pueden contener errores, depender de datos incompletos o reflejar sesgos. La Recomendación de UNESCO sobre la Ética de la Inteligencia Artificial (2021) coloca los derechos humanos, la supervisión humana y la rendición de cuentas en el centro de su marco normativo. No toda automatización es injusta: bien evaluada, puede reducir errores humanos y mejorar servicios.

Ejemplo hipotético: si una herramienta rechaza a una candidata cualificada, la respuesta ética no debería ser «la computadora nunca se equivoca», sino revisar criterios, datos y vías de apelación.

EL PARALELO CON MILGRAM

Cuando delegamos una decisión en una autoridad —humana o tecnológica—, ¿también estamos delegando nuestra conciencia?

08 / DESIGUALDAD Y PRIVILEGIOS

Reglas iguales, puntos de partida distintos

Imaginemos dos estudiantes que presentan el mismo examen. Uno dispone de internet estable, espacio de estudio y computadora; el otro comparte un teléfono y trabaja después de clases. Aplicar una misma prueba puede ser formalmente igualitario, pero no significa que ambas personas hayan tenido las mismas oportunidades de prepararse.

Esto no implica que el mérito carezca de valor, ni que cada diferencia de resultado sea una injusticia. Obliga a mirar las condiciones que influyen en las posibilidades reales. En la discusión pública, la justicia exige tanto reglas imparciales como una evaluación honesta de los obstáculos estructurales.

Una sociedad coherente debe preguntarse si el acceso a educación, salud, justicia y oportunidades depende demasiado del origen social o de la cercanía con personas influyentes.

LA PRUEBA DEL DOBLE RASERO

¿Defendemos el mérito con igual entusiasmo cuando el beneficiario es alguien sin contactos, dinero ni poder?

09 / CONSUMO Y MEDIO AMBIENTE

Nos preocupa el planeta, pero ¿qué ocurre con nuestros hábitos?

Las personas podemos expresar preocupación por la contaminación y, al mismo tiempo, desperdiciar recursos por costumbre o comodidad. Esto no significa que toda responsabilidad recaiga en consumidores individuales: las empresas, los gobiernos y los sistemas de producción tienen una capacidad de impacto muy diferente.

1.050 millones t
de alimentos desperdiciados en 2022

Estimación mundial para hogares, servicios alimentarios y comercio minorista; no incluye todas las pérdidas previas de la cadena alimentaria.

PNUMA, Food Waste Index Report 2024 ↗

El informe del PNUMA indica que alrededor del 60 % del desperdicio de alimentos registrado en ese ámbito corresponde a hogares. La cifra da escala al problema, aunque no permite deducir culpabilidad individual ni equiparar los efectos de todas las personas.

PREGUNTA PARA HOY

¿Exigimos cambios ambientales a otros mientras evitamos revisar los hábitos y decisiones sobre los que sí tenemos influencia?

10 / SILENCIO Y RESPONSABILIDAD COLECTIVA

El costo de mirar hacia otro lado

Un compañero es humillado públicamente. Varios testigos desaprueban lo que ocurre, pero guardan silencio. Algunos temen perder su empleo; otros creen que alguien más intervendrá. El resultado puede ser una normalización del abuso, aun cuando muchas personas no lo aprueban.

La psicología social ha estudiado la difusión de responsabilidad entre observadores, pero ese hallazgo no autoriza a culpar por igual a todas las personas presentes. El riesgo de represalias, la dependencia económica y el acceso real a canales de denuncia modifican profundamente las opciones.

La respuesta institucional no consiste solo en pedir valentía a quienes tienen menos poder. Exige ofrecer protección, procedimientos claros, investigación imparcial y garantías contra las represalias. La OIT (2024) subraya la necesidad de medidas integrales para prevenir la violencia y el acoso en el trabajo.

EL DILEMA

¿Cómo construir instituciones en las que actuar correctamente no dependa de arriesgar en soledad el sustento o la seguridad?

11 / CONCLUSIÓN

La pregunta no es si tenemos principios, sino qué hacemos cuando nos incomodan

La historia de Núremberg, el experimento de Milgram, las leyes que protegieron la esclavitud y nuestras respuestas selectivas ante animales, religiones, autoridades, redes sociales y tecnologías no describen el mismo fenómeno. Sería incorrecto equipararlos. Pero permiten observar un hilo común: las personas podemos confundir obediencia con responsabilidad, legalidad con justicia, pertenencia con virtud y poder con razón.

También sería demasiado fácil convertir ese diagnóstico en una condena general de la humanidad. Las personas se resisten a órdenes injustas, cuestionan leyes, revisan prejuicios, reforman instituciones y reparan daños. La ética no solo revela contradicciones: ofrece razones para corregirlas.

Quizá una prueba más exigente de nuestra conciencia moral sea aplicarnos a nosotros mismos los criterios que reclamamos para los demás, incluso cuando hacerlo nos cuesta aceptación, comodidad o privilegios.

La coherencia comienza cuando examinamos nuestras propias excepciones antes de condenar las ajenas.
DOCUMENTACIÓN

Fuentes y criterio editorial

Las referencias permiten revisar los hechos citados. Las preguntas y conclusiones éticas corresponden al análisis del autor; no deben confundirse con resultados experimentales. Las imágenes son documentos históricos o material contextual y se identifican como tales.

  1. Milgram, S. (1963). Behavioral Study of Obedience. Journal of Abnormal and Social Psychology, 67(4), 371–378. Artículo científico original.
  2. Comisión de Derecho Internacional (1950), Principio IV de Núremberg. Texto reproducido en la base del Comité Internacional de la Cruz Roja.
  3. Harry S. Truman Presidential Library: fotografía de los procesos de Núremberg. Archivo fotográfico y derechos.
  4. OIT (2019). Convenio núm. 190 sobre la violencia y el acoso. Instrumento normativo internacional; su aplicación nacional depende del marco correspondiente.
  5. OIT (2021). Guía sobre el Convenio 190 y la Recomendación 206. Documento explicativo oficial.
  6. Stanford Encyclopedia of Philosophy: The Moral Status of Animals. Marco de discusión filosófica sobre animales.
  7. Catecismo de la Iglesia Católica, sacramento de la penitencia y reconciliación. Fuente doctrinal para evitar confundir la confesión con una licencia para reincidir.
  8. UNESCO (2023). Guidelines for the Governance of Digital Platforms. Marco internacional sobre información, derechos y plataformas.
  9. UNESCO (2021). Recommendation on the Ethics of Artificial Intelligence. Recomendación normativa; no prueba un caso particular de discriminación algorítmica.
  10. PNUMA (2024). Food Waste Index Report 2024: Key Messages. Estimaciones correspondientes a 2022.
  11. OIT (2024). Preventing and addressing violence and harassment in the world of work through occupational safety and health measures. Informe técnico sobre medidas laborales preventivas.

Nota de transparencia: este texto es un ensayo de análisis respaldado por fuentes; no es una investigación de campo, no contiene entrevistas originales y no atribuye comportamientos a personas o instituciones concretas sin evidencia.

Créditos de imagen

Juicios de Núremberg: National Archives / USHMM, dominio público, registro. · La traite des esclaves: F.-A. Biard, 1840, dominio público, registro. · Rata y ardilla: Peter Pearson, licencia CC BY-SA 2.0; adaptación histórica de Zappernapper, sin modificaciones al archivo en esta página, ficha del archivo. · Reunión de personal: Frank Schulenburg, CC0, registro. Las fotografías históricas y contextuales se cargan desde Wikimedia Commons y requieren conexión a internet. El retrato del autor es una imagen original aportada por él y se incluye en el paquete sin modificar su rostro.

Retrato original de Mario Guido, autor del ensayo
SOBRE EL AUTOR

Mario Guido

Docente universitario del área de computación, interesado en la educación, la tecnología y el pensamiento crítico. Este espacio reúne reflexiones sobre las contradicciones de la sociedad contemporánea, con especial atención a la educación, la tecnología, la ética y la responsabilidad individual. El análisis es una opinión razonada del autor; las afirmaciones empíricas remiten a las fuentes indicadas.